jueves, 19 de mayo de 2011

Santiago de Chile


Recorriendo el centro, la Plaza de Armas, Providencia

Uno conoce el juego, pero aun así es imposible evitarlo. Ni bien uno baja del avión empiezan las comparaciones y en cada encuentro casual con alguien, siempre está la pregunta que dispara nuevamente las mismas preguntas. Y cuando así lo hacemos, no hacemos otra cosa que manifestar esas combinaciones de creencias y lugares comunes que expresan nuestra forma de ver las cosas. Enseguida aparecen temas como el transporte y el tránsito, la limpieza y ordenamiento público, la seguridad, los precios, el clima, los iconos turísticos.

Lo primero que me impresiono luego de hora y media de volar sobre llanuras y entre nubes, fue bajar en el medio de las montañas, acostumbrado a vivir en la llanura bonaerense casi absoluta. El ultimo llano que vimos fue la Ciudad de Mendoza, luego montañas, pequeños restos de nieve que dejó en invierno y bajar entre ellas mientras el mar pacifico empezaba a aparecen en el horizonte. Quizás una vez en Santiago, uno no se da cuenta que está rodeado de montañas ya que los altos edificios céntricos cortan la vista y la traza de la ciudad es bastante plana.

Pequeños y sutiles cambios dan una sensación de modernidad a primera vista, autos y transportes nuevos de modelos distintos, autopistas desconocidas, construcciones inmobiliarias. Lo distinto genera dos sensaciones ambivalentes, una cierta inseguridad con el medio, pero también una refrescante sensación de lo distinto. 

Las distancias me parecen cortas. Recorrer el Mercado Central, ir en Metro a Providencia, volver a La Moneda por otra línea subterránea. Pero me falta la avenida San Martin, la calle Belgrano, la peatonal Sarmiento, el monumento a Roca, la casa de Perón. Al menos suena Fabiana cantando Detectives en la radio del bus.


Ver Chile - Santiago de Chile en un mapa ampliado

PLAZA DE ARMAS

El centro de la Ciudad combina construcciones de los siglos XIX y XX, infaltables iglesias sobrevivientes de varios terremotos. En la Plaza de Armas está La Catedral, en medio de la misa dedican unas palabras a los presos muertos esta semana en el penal de San Miguel. El 2010 ha sido un año trágico para Chile y en la radio los comentaristas polemizan con las noticias de ayer como deberían ser las cosas y reparten culpas infinitas. Las mismas trivialidades conocidas en casa.




La Plaza de Armas seria nuestra Plaza de Mayo, sito de fundación de la Ciudad en 1451 pero no está ahí su casa de gobierno nacional. La Plaza es un sitio de paso los días laborables y de paseo recreativo los fines de semana. Aquí está el Museo Histórico Nacional que más adelante visitaremos, una oficina de turismo donde encuentro una empresa para hacer las excursiones que buscaba. En los alrededores paseos peatonales con Estado, Huérfanos y Ahumada dan vida populosa a las manzanas céntricas, entre edificios, bancos, comercios y mucha gente. Días siguientes visitaré el Museo de Arte Precolombino.

En la propia Plaza de Armas encontraremos diariamente una exposición de pintores y una placa recordando la fundación de Santiago de Chile. Otros edificios centricos como el ex Congreso Nacional, los Tribunales y la Bolsa de Comercio no nos dicen mucho de interés.

Aunque un amigo me diga que la ciudad le parece sucia, a mí me maravilla su limpieza, ya extraño los carros de los cartoneros porteños, el ruido de los camiones de basura, las pilas de bolsas rotas y desparramadas por cada cuadra. Aquí no hay cestos, no hay cartoneros, no sé dónde y cómo hacen con la basura que generan pero no la tiran a la calle.

Un primer vistazo engaña, solo he recorrido los paseos céntricos pero entre Plaza de Mayo ocupada y enrejada y la apacible plaza frente a La Moneda donde pasea un contingente japonés hay mucha diferencia.

En este juego tampoco sé cómo Chile comunica su política, no hay afiches ni pintadas, en sus postes, sus paredes o sus autopistas. Se puede recorrer Santiago sin saber quién es su Presidente, que conflictos gremiales hay o cuando hay elecciones. El Metro esta de paro y los municipales reclaman un 0,5 % de diferencia, pero casi no se perciben señales del conflicto.

Tampoco hay publicidad oficial, carteles propagandizando obra pública, ni publicidades en cualquier lado. Hasta la venta ambulante parece más limitada a puestos de manualidades, frutas, tarjetas y algunas baratijas.

El microcentro está limitado entre la Av O'Higgins y La Moneda, el Mercado Central y la Costanera Norte, el Cerro Santa Lucia al este y la Autopista Central al oeste.

MERCADO CENTRAL

El mar chileno con su fría corriente de Humboldt ofrece una riqueza pesquera que aquí se refleja en este sencillo y populoso mercado que combina la venta de productos frescos, con pequeños restaurantes.

Todos los vendedores me ofrecen sus tarjetas disputándose un cliente. Aun mi cara de turista no desalienta a los vendedores de pescado fresco. Sin arriesgarme demasiado a lo desconocido probé una reineta con agregado. Hay congrio, merluza, salmón, trucha. El agregado es aquí lo que nosotros llamamos guarnición y puede consistir en arroz, puré, papas fritas o ensalada.

En Chile parece abundar la fruta, un puesto en las afueras del mercado vende un kilo de cerezas a 7 pesos, duraznos, bananas, melones, pero no tantas verduras ni hortalizas. El postre típico es mote con huesillo que se puede comprar en puestos callejeros también, junto a otros productos cocidos que mi hígado temió probar. Pero bien que hubiese aceptado un choripan.

Según informan los folletos turísticos, este edificio que ocupa una manzana entera, rodeado de puestos de venta de carnes, fiambres, frutas, baratijas diversas y que su particularidad es ser una enorme pescadería fue construido en 1872 y actualmente es Monumento Histórico Nacional. Sirve de provisión a los vecinos de Santiago de Chile.

PROVIDENCIA

Providencia es toda modernidad, torres vidriadas con jardines y alamedas amplias con grandes veredas cuidadas y parquizadas. Quizás comparable a ciertos sectores de Belgrano o San Isidro. Estamos a cinco estaciones de metro del centro de Santiago. Más al este y hacia la cordillera se extiende Las Condes. La Av. Providencia y 11 de septiembre son las vías de circulación centrales del municipio.

Aquí no hay lugares históricos ni iglesias que visitar, todo es comercial y residencial. Sirve para confirmar la regla que los pobres ponen su fe en dios, mientras los ricos creen en otras cosas. Mis observaciones no son exhaustivas, solo una recorrida casual guiada por el espíritu turístico. Por lo general uno ve solo para confirmar sus creencias, prejuicios y preconceptos.

Así no veo muchas librerías ni disquerías, y las que encuentro promedian precios de 120 pesos un libro y 60 pesos mínimos por un CD nuevo. El edificio de vidriado multicolor de la Caja de Compensación aporta un atractivo visual innovador entre tantas torres tan similares a las que podemos encontrar en Puerto Madero.

El pasaje en metro varía según los horarios y ronda un costo de 4 pesos, sin embargo no deja de ser un transporte masivo que se ha extendido en las últimas décadas, moderno, rápido y con buenas frecuencias, estaciones amplias y su sistema de ruedas de goma lo hace menos ruidoso. El transporte en bus no se su costo, pero funciona exclusivamente con tarjetas magnéticas.

SANTIAGO, CENTRO

Para regresar, nuevamente el metro me acercara a la zona céntrica, bajo la Avenida O'Higgins hasta las cercanías de la Universidad de Chile y La Moneda. No hay rejas, okupas, carteles, pintadas, ni congestión en las sencillas y prolijas plazas frente a la sede del gobierno nacional. Tampoco es posible ingresar a visitar el interior del edificio y las galerías subterráneas que suponen un centro cultural son enormes pero bastante vacías.

Caminar en los alrededores de la Universidad de Chile nos acerca a un par de calles empedradas, estrechas y muy características como Londres y Paris. Algún barcito y algún hospedaje rompen la tranquilidad de este escondite céntrico. Por qué el mapa anuncia un ex-centro clandestino de detención pero no hay cartel que lo identifique. No hay culto al pasado ni redundante simbología. La Iglesia de San Francisco y su museo de Arte Colonial se ubican aquí cerca.

Cruzo nuevamente la O'Higgins y me sumerjo en la multitud que recorre la zona céntrica de regreso a sus casas. Bancos, comercios, bares, kioscos pequeños que venden diarios, revistas y golosinas más iglesias se encuentra La Merced y la de San Agustín.


Ciudad de Santiago de Chile, de sus Paseos, La Moneda, Providencia, Metro



Museo de Arte Precolombino

1 comentario:

  1. por lo que veo es una ciudad muy linda para conocer, quizás algún dia saque pasajes a Santiago de Chile desde Cordoba para visitar, espero que mi familia quiera también porque últimamente prefieren ir todos los años a Brasil

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