domingo, 5 de junio de 2011

Casa Rosada y Plaza de Mayo

Los días sábado, domingo y feriados, aprovechando el cese de sus actividades propias, se puede visitar la Casa Rosada. Las visitas pueden ingresar al Salón de los Patriotas del Bicentenario, y a partir de allí sacar turno para recorrer distintas salas interiores.

Al Salón de los Patriotas se accede inmediatamente de pasar el control de entrada. Fue remodelado con motivo del Bicentenario Argentino y luce retratos -pinturas e imágenes- de líderes latinoamericanos desde las luchas de la independencia hasta figuras épicas más contemporáneas.

Fueron donados por los países hermanos a través de sus presidencias. Allí figuran desde Getúlio Vargas y Joaquim José da Silva Xavier (Tiradentes) –Brasil-, Tupaj Katari, Pedro Domingo Murillo y Bartolina Sisa –Bolivia-, Simón Bolívar, Antonio José Sucre y Alcalá, Manuela Sáenz y de Francisco de Miranda –Venezuela-, Manuel Belgrano, Juan Manuel de Rozas, José Martí y Ernesto Guevara –Cuba-, Obispo Oscar Arnulfo Romero, José Gervasio Artigas, Juan y Eva Perón, Lázaro Cárdenas, Emiliano Zapata, Augusto Cesar Sandino, Bernardo O’ Higgins, Salvador Allende, Hipólito Yrigoyen, Pancho Villa, Víctor Raúl Haya de la Torre, José de San Martin, Solano López.

Las visitas salen cada 15 minutos, combinando porteños, provincianos, latinoamericanos, europeos y japoneses.
La actual Casa Rosada, construida sobre el fuerte de la ciudad, resulta de la unión iniciada por la Presidencia de Julio Argentino Roca –entre los años 1882 y 1886- de los Edificios de la Aduana y del Palacio de Correos.

A través de la escalera Ricardo Carpani -pintor y escritor político- descendemos a la Sala de las Pinturas de las Provincias. Vestida elegantemente con cuadros de las distintas regiones argentinas, desde Tilcara hasta La Boca -autoría de Benito Quinquela Martin-.

Ascendiendo al primer piso se ingresa en la Sala de las Mujeres del Bicentenario, con vista a la Plaza Colon, un auditorio acompañado de retratos de Cecilia Grierson, Alicia Moreau de Justo, Tita Merelo, las Madres de Plaza de Mayo, Eva Perón, Mercedes Sosa, entre otras destacadas figuras de la cultura y la política.

Continuando por un serpenteante pasillo se llega a la Sala de los Científicos del Bicentenario, con decorados y muebles de estilo, retratos de René Favaloro, César Milstein, Ramón Carrillo, Salvador Mazza, Bernardo Housay, entre más de una docena de imágenes de hombres de ciencia, médicos y Premios Nobel.

Al frente se accede al balcón más famoso de la Casa Rosada, en su primer piso, al frente hacia el norte. El mismo desde el cual hablara Juan Perón el 17 de octubre de 1945, Eva Perón se dirigiera públicamente por última vez, el Papa Juan Pablo II bendijese al pueblo argentino durante la guerra por las Malvinas, Raúl Alfonsín anunciara el final del levantamiento carapintada de semana santa de 1987, y hasta la selección de fútbol festejase el campeonato mundial de 1986 y el sub-campeonato de 1990.

Desde las galerías que rodean al Patio de las Palmeras nos dirigimos a los salones más utilizados para reuniones y anuncios gubernamentales. El Salón Blanco, empalagosamente iluminado –araña francesa de 456 luces- y decorado en blancos y dorados es el auditorio principal. Bustos de San Martin y Belgrano, escudo nacional y busto de la República, pintura en homenaje a la Revolución de Mayo, ángeles realizados en madera, ornamentaciones varias. Todo hace a una combinación de estilos que resulta sobrecargado.

En comparación, el Salón Sur resulta mucho más modesto y pequeño, utilizado para actividades informales. Con vista a Leandro N Alem, la Sala de Gabinete -Salón Norte-.

Rodeando la galería de los vitreaux, construida en la presidencia de Roque Sáenz Pena, descendemos por las escaleras de honor de Francia e Italia, hasta visitar el patio de las palmeras y el salón de los bustos presidenciales.

Buena muestra de una Casa que refleja distintos estilos de país y tiempos políticos a través de sus refacciones, pretensiones de glamour y estilos recargados que se van asimilando en su estructura junto a vestidos del presente que intentan reescribir tiempos pasados restando pedazos de historia.


CASA ROSADA / GALERIA DE FOTOS


FOTOGALERIA VICTOR HUGO BUGGE

Exhibición fotográfica, del fotografo presidencial Victor Hugo Bugge frente a la Casa Rosada, verano 2012.


MAPAS



Ver Ciudad de Buenos Aires en un mapa ampliado


HISTORIA DE LA CASA ROSADA

El solar en el que está emplazada la Casa Rosada fue, durante toda la historia de Buenos Aires, la sede de las distintas y sucesivas autoridades políticas que gobernaron el país. A poco de fundar la Ciudad en 1580, Don Juan de Garay mandó cavar una zanja y terraplenes formados con las mismas tierras extraídas de ella, encerrando dentro el origen de lo que más adelante se llamó "Real Fortaleza de San Juan Baltasar de Austria" o "Castillo de San Miguel".

Posteriormente, en 1595, el gobernador Fernando de Zárate mandó levantar una amurallada construcción de 120 metros de lado, con foso y puente levadizo, que se alzó en la manzana ceñida por las actuales calles Rivadavia, Balcarce e Hipólito Yrigoyen y la Avenida Paseo Colón sobre las barrancas que entonces daban al río. Finalmente, a principios del siglo XVIII se construyó un sólido fuerte, íntegramente hecho de ladrillos, cuyas murallas y bastiones perduraron hasta su demolición, un siglo y medio después. Ya en el período de la Independencia, la Casa que había sido residencia de gobernadores y virreyes españoles, albergó, con muy pocas reformas, a las autoridades de los sucesivos gobiernos patrios: las Juntas, los Triunviratos, los Directores Supremos, los Gobernadores de Buenos Aires y el Primer Presidente de la Argentina, Bernardino Rivadavia.

Abandonada y parcialmente demolida, volvió a tener protagonismo como sede del gobierno político a partir de 1862, cuando Mitre se instaló con sus ministros, remozando la antigua residencia oficial del fuerte. Su sucesor, Sarmiento, decidió embellecer la morada del Poder Ejecutivo Nacional, dotándola de jardines y pintando las fachadas de color rosado, con el que, posteriormente, se continuó caracterizando.

La construcción de la actual Casa de Gobierno comenzó en 1873, cuando por decreto se ordenó construir el edificio de Correos y Telégrafos en la esquina de Balcarce e Hipólito Yrigoyen.

Pocos años después, el presidente Julio A. Roca decidió la construcción del definitivo Palacio de Gobierno en la esquina de Balcarce y Rivadavia, edificación similar al vecino Palacio de Correos. Ambos edificios se unieron en 1886 mediante el pórtico que hoy constituye la entrada de la Casa Rosada que da hacia Plaza de Mayo.

Con estas construcciones, desaparecieron los últimos recintos del antiguo Fuerte del que, sin embargo, quedan como testigos algunos muros y una tronera que se conservan y pueden visitarse, contiguas a las galerías de la Aduana de Taylor en el Museo de la Casa de Gobierno.

El fuerte

En 1536 don Pedro de Mendoza establece en las proximidades de la desembocadura del Riachuelo de los Navios un asentamiento que se denomina Nuestra Señora del Buen Ayre. En 1580, Juan de Garay efectúa la fundación de la ciudad en el lugar destinado a la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo), dándole el nombre de Santísima Trinidad y conservando para el puerto, el del primer poblado. En 1594 se levanta la "Real Fortaleza de don Juan Baltasar de Austria". En 1713 la reemplaza una construcción más sólida con torreones, garitas de observación, puente levadizo y foso que, al completarse sus defensas en 1720, recibe el nombre de "Castillo de San Miguel". En 1820, el presidente Bernardino Rivadavia modifica el Fuerte y sustituye el puente levadizo por un pórtico neoclásico. Este solar destinado a lugar de defensa y asiento de las autoridades españolas y de los gobiernos patrios, está ocupado actualmente por la Casa de Gobierno.En el Museo de la Casa Rosada se conservan una de sus troneras y el recinto de bóveda que fuera Almacén de la Real Hacienda.

La Aduana Nueva o de Taylor

Dirigida por el arquitecto inglés Eduardo Taylor, en 1855 se levanta la "Aduana Nueva" lindando con las paredes posteriores del Fuerte y mirando al río. Es el primer edificio público de grandes dimensiones del joven Estado mercantil de Buenos Aires; su forma semicircular cuenta con cinco pisos de depósitos y cincuenta y un almacenes abovedados rodeados por galerías. De la torre central rematada por un reloj y un faro, parte un muelle de carga y descarga de trescientos metros para el fondeo de los navíos de mayor calado. A través de dos rampas laterales los carros, con mercaderías acceden al Patio de Maniobras. Se utiliza por casi cuarenta años y es demolida hasta el primer piso por el proyecto del Puerto Madero, quedando su base sepultada bajo la actual Plaza Colón.

Primera construcción

En 1873, Sarmiento ordenó la construcción de una sede para el correo en el lugar que había dejado libre la demolición del ala sur del Fuerte de Buenos Aires (calles Balcarce e Hipólito Yrigoyen). Este proyecto fue realizado por el arquitecto sueco Carlos Kihlbrg, con una marcada mezcla de neorenacimiento italiano y detalles afrancesados.

El Palacio de Correos

Dada la insignificancia que mostraba la Casa de Gobierno, frente a este nuevo edificio de correos, el presidente Julio Argentino Roca solicitó al departamento de ingenieros civiles un proyecto de ensanche y reparaciones, aprobándose el proyecto de otro arquitecto sueco de nombre Enrique Aberg, el cual proponía la demolición del Fuerte y la construcción de un edificio igual al del correo, diferenciándolo por la incorporación de una galería balcón en el primer piso para el uso de las autoridades durante las fiestas y desfiles. Esto marcó el fin del Fuerte, conservándose, algunos muros y una de las troneras que pueden verse en el actual Museo de la Casa de Gobierno.

La Casa Rosada y el Palacio de Correos

Por razones estéticas y para solucionar necesidades de espacio, se pensó en incorporar el Edificio de Correo a la Casa de Gobierno, la cual fue encomendada al arquitecto Francisco Tamburini. Para unir los dos edificios en uno, proyectó un gran arco central, el cual se asocia con los alrededores, donde se encontraba la Aduana Nueva y la Recova Vieja, a los cuales el arquitecto los interpretó como armados a través de un eje principal, sobre el que se ubican sus ingresos, enfatizados por un arco de mayor altura.

Unidos por el arco de Balcarce 50

El arquitecto Francisco Tamburini diseñó el proyecto y dirigió las obras que dieron a la Casa Rosada su definitiva estructura y ornamentación.

El Palacio

El conjunto edilicio se desarrolla en tres niveles sobre la calle Balcarce y en cuatro niveles más un subsuelo/galerías del Museo de la Casa de Gobierno, sobre la avenida Paseo Colón, ocupando una superficie de casi una manzana. Todos los locales originales que se encuentran sobre las tres fachadas principales tienen ventilación e iluminación directa, mientras que, los locales originales internos fueron proyectados para que la ventilación y la iluminación se den a través de galerías que se organizan alrededor de patios de aire y luz. 

Todos ellos, menos uno, estaban coronados con claraboyas, de las cuales solo perduraron dos. La estructura original consta de muros portantes de mampuestos con espesores variables y losas simplemente apoyadas por bovedillas de ladrillos con perfiles de acero o madera, según el sector. Fruto de un largo proceso constructivo el edificio actual fue inaugurado oficialmente en 1898, durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca.



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