miércoles, 19 de octubre de 2011

Museo de Arte Hispanoamericano, Fernández Blanco

MUSEO DE ARTE HISPANOAMERICANO
Isaac Fernández Blanco

Ingresar en este museo es como salir de la ciudad, entrar en un espacio y un lugar diferente. La congestión del transito, las multitudinarias terminales ferroviarias, las torres residenciales, ceden ante ese ecléctico patio colonial que combina el estilo español de sus galerías, los balcones como retablos de madera, el parque de características andaluz y especialmente su serenidad.

En sus dos plantas y varios salones presenta colecciones de platería, pintura, imágenes talladas en madera, instrumentos musicales, figuras religiosas, mobiliario colonial, muchas originarias del Alto Perú, Potosí, distintas misiones jesuíticas, piezas de marfil provenientes de Filipinas e India, y de algunas iglesias porteñas.

HISTORIA y COLECCIONES

El Museo de Arte Hispanoamericano fue fundado en su propia casa (ubicada en la actual calle Hipólito Yrigoyen 1418) por Isaac Fernández Blanco en enero de 1922, luego de la donación de su colección a la Ciudad de Buenos Aires. Se trataba de una casona de estilo colonial ubicada en la zona de más actividad cultural y comercial de la Ciudad. La colección personal de Fernández Blanco incluía importantes pinturas, porcelanas, platería, objetos artísticos e instrumentos musicales, esculturas.

Funcionó allí hasta que en 1943 se trasladó el Museo de manera definitiva al Palacio Noel, en Suipacha 1422. La nueva sede era la sede del Museo Colonial y la casa del Arq. Martín Noel, que también aporto su colección personal para completar el Museo. El Arq. Martín Noel era impulsor del movimiento neo-colonial.

A la colección base de su fundador, conformada por la fusión de piezas de diversos orígenes, se sumaron otras de la misma importancia: por fusión (Museo Colonial), por donación (legado Celina González Garaño y otros), por derivación (Museo Municipal) y por compra (Convento de Santo Domingo, Iglesia del Pilar, Convento de Santa Catalina de Siena, remates, anticuarios, etc.).

PLATERIA

La belleza de las piezas es tan incalificable como el delicado trabajo de sus artistas creadores. Son piezas de uso religiosos, suntuario, imágenes. Se combinan entre plateados, repujados, dorados, con otras técnicas y materiales.

En su mayoría fueron diseños del periodo colonial en talleres americanos. Algunas piezas tiene origen europeo y otras corresponden al periodo mas reciente de la independencia.

El descubrimiento por los Españoles del Cerro de Potosí en 1545 significo el comienzo de su explotación con fines económicos.

La colección de platería virreinal del Museo Fernández Blanco supera, en número de ejemplares, a cualquier otra colección pública del Cono Sur. Posee obras de los siglos XVII al XIX, provenientes de talleres de Lima, Arequipa, Cuzco, La Paz, Potosí, Río de Janeiro, Minas Gerais, Chile, Buenos Aires y las misiones franciscanas del Paraguay, que cubren la mayor parte del espectro de los centros plateros sudamericanos.

A éstos debe sumarse una selecta colección de piezas europeas entradas al territorio en período colonial, provenientes de las ciudades más importantes de la península ibérica: Córdoba, Cádiz, Barcelona, Madrid, Oporto y Lisboa. 

PINTURA

En América, las principales armas de evangelización fueron la palabra y, principalmente, las imágenes. La Iglesia fue el gran comitente que permitió el desarrollo de escuelas y talleres pictóricos debido a la necesidad de abastecer de grandes programas iconográficos a los conventos, iglesias y doctrinas. En ciertos casos, la misma Iglesia respondió a su propia demanda, con el envío de evangelizadores aptos en la enseñanza y la producción artística. A éstos se sumó una generación de artistas europeos, principalmente italianos, llegados a América en busca de fortuna. Estos maestros serían los introductores de la primera escuela pictórica andina, la cual se asentó en las bases del manierismo romano. 

El acervo de pintura colonial del Museo Fernández Blanco es el más completo de la Ciudad de Buenos Aires, superando en número al de cualquier otra entidad. Se halla integrado por un importante espectro de pintura cuzqueña, la escuela más importante del continente por su sistema de producción protoindustrial y su capacidad de distribución por el territorio. Le sigue en orden la escuela potosina, la más prestigiosa de las escuelas virreinales de pintura por su apego al tembrismo zurbaranesco, con excelentes ejemplares de grandes maestros como Melchor Pérez Holguín, Gaspar de Berrío y Joaquín Caraval. El espectro se completa con ejemplos de la escuela virreinal mexicana, de la escuela del Lago Titicaca, pinturas realizadas en el territorio argentino por maestros coloniales como Felipe de Rivera en Salta y Angel M. Camponeschi en Buenos Aires y obras de origen flamenco y sevillano, entradas al país durante los siglos XVII y XVIII. 

IMAGINERIA

El Museo cuenta con más de 250 ejemplares de imágenes religiosas coloniales en madera, alabastro y marfil. Estas van desde grandes tallas destinadas a los altares principales e imágenes de procesión, tanto de bulto como de vestir, hasta pequeñas imágenes destinadas al culto privado, como los pesebres. Se destacan entre ellas las provenientes de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, de Perú, de Quito, del altiplano boliviano, de Brasil, de España, de Filipinas y, principalmente, las de Buenos Aires, que dan cuenta del alto grado de desarrollo que alcanzó esta disciplina en nuestro medio. 

OTRAS COLECCIONES

El Museo cuenta con grandes colecciones de otras expresiones artísticas. El mobiliario barroco, representado por ejemplares de diferentes estilos coloniales entre los que se destacan el altoperuano, el peruano, el jesuítico de Paraguay, Moxos y Chiquitos y principalmente el estilo luso-brasileño, en el Río de la Plata. Otro acervo de peso es el de los textiles, con una extensísima colección de ornamentos religiosos como casullas, capas pluviales, dalmáticas, bolsas de corporal, manípulos y otros provenientes de América, España y Filipinas, de los siglos XV al XIX. La complementan colecciones de cerámica, numismática, grabados, fondos bibliográficos y alhajas, todas correspondientes al mismo período. 

DATOS UTILES

El museo se encuentra en Suipacha 1422 y se puede visitar de martes a domingos, inclusive feriados. Los horarios son en días hábiles de 14 a 19 horas y en días no laborales de 11 a 19 horas. El valor de la entrada es un peso, y los jueves es gratuito.





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Museo de Arte Hispanoamericano

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