martes, 15 de diciembre de 2015

El árbol de la llama, Jardín Botánico 2015

Los brachichitos son árboles australianos, y si bien entre nosotros no tienen el protagonismo de sus compatriotas, los eucaliptos, han conseguido destacarse.

Son de porte mediano, tronco corto y grueso, con diferencias entre sus especies. En nuestro país se los puede cultivar a partir de la latitud de La Pampa hacia el Norte, ya que los fríos intensos y permanentes los pueden dañar.

El Brachichito populneum puede superar los 15 m, forma una copa densa y oscura, de follaje persistente, verde brillante, con hojas de hasta 5 cm y largos pecíolos. Cuando son jóvenes esas hojas presentan tres lóbulos, pero en su adultez son ovaladas y puntiagudas.


En las axilas de las ramas superiores se forman los racimos florales. Las flores abren en noviembre y diciembre y parecen campanitas, de 1,5 a 2 cm color blanco amarillentas, pero pasan inadvertidas entre el follaje de la planta. Los frutos son ovoides, leñosos de 4 a 5 cm, que se abren por el nervio central y dejan escapar las numerosas semillas amarillas, por las que se reproduce. La madera es blanca y liviana.

En Australia, en épocas de sequía, se usa el follaje como alimento para el ganado.El Brachichito acerifolium es la estrella de esta especie, con dos ejemplares en nuestra ciudad: uno, en el Jardín Botánico de la Facultad de Agronomía, y otro, en el Jardín Botánico municipal.







Fotos: Jardín Botánico, Palermo, diciembre 2015


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